COLABORACIÓN CON AMNISTIA INTERNACIONAL

EL otro día, como activista de Amnistía Internacional España, estuve acompañando a la fiscal guatemalteca Virginia Laparra. Ella ha sido encarcelada y enjuiciada en su país de origen, porque tuvo la valentía de enfrentarse a la corrupción judicial en su país. Y no se lo perdonaron. Tuvo que exiliarse y ahora tiene la condición de refugiada.
Nos reunimos con la fiscal delegada para delitos de odio y defensa de los derechos humanos de Valencia. Y también con la vicedecana del ICAV Abogacía experta en la defensa de los derechos humanos. Ambas respondieron de la mejor forma posible: mostrando su apoyo y colaborando en difundir dicha situación de opresión.
Debe ser muy duro, y más cuando te has dedicado al ámbito jurídico pretendiendo defender la justicia, que otros utilicen la propia ley para evitar que se haga justicia.