

Ya termina la labor de un equipo formado hace ocho años: el Consejo de la Sección de Infancia del @icav_abogacia. Ha sido un reto motivador y enriquecedor. Toca dejar paso a compañeros y compañeras que toman el relevo. Ahí estaremos apoyando.


Ya termina la labor de un equipo formado hace ocho años: el Consejo de la Sección de Infancia del @icav_abogacia. Ha sido un reto motivador y enriquecedor. Toca dejar paso a compañeros y compañeras que toman el relevo. Ahí estaremos apoyando.

EL otro día, como activista de Amnistía Internacional España, estuve acompañando a la fiscal guatemalteca Virginia Laparra. Ella ha sido encarcelada y enjuiciada en su país de origen, porque tuvo la valentía de enfrentarse a la corrupción judicial en su país. Y no se lo perdonaron. Tuvo que exiliarse y ahora tiene la condición de refugiada.
Nos reunimos con la fiscal delegada para delitos de odio y defensa de los derechos humanos de Valencia. Y también con la vicedecana del ICAV Abogacía experta en la defensa de los derechos humanos. Ambas respondieron de la mejor forma posible: mostrando su apoyo y colaborando en difundir dicha situación de opresión.
Debe ser muy duro, y más cuando te has dedicado al ámbito jurídico pretendiendo defender la justicia, que otros utilicen la propia ley para evitar que se haga justicia.
https://www.levante-emv.com/opinion/2025/02/03/defender-justicia-113929713.html
Un día escuché en un programa de radio a una niña definir lo que era un abogado: «es una persona que defiende a otro que es flojo». Y me gustó, porque yo quise entender que la niña se refería como floja a toda persona necesitada de ayuda, de defensa, de orientación. Y conecta mucho con el concepto de abogacía que tengo en la cabeza y al que tiendo: el abogado, la abogada están al servicio (que no es solamente prestar un servicio) de aquellos que lo necesitan. No en vano el origen etimológico de la palabra abogado viene del latín «ad auxilium vocatus», el llamado en auxilio.
No pretendo caer en la ingenuidad de pensar que todas las personas que se dedican a la abogacía defienden a los desvalidos. De hecho, los hay que se ocupan de los intereses de grandes corporaciones, y en ocasiones estos profesionales buscan estrategias en perjuicio de los más vulnerables. No soy ajeno a que los abogados generan muchas veces rechazo: pueden ser vistos como manipuladores del sistema legal en favor de quien puede pagar más. Quien no ha oído el chiste del abogado al que consultan por sus honorarios y contesta: mil euros por dos preguntas. Vaya, ¿no es un poco caro? Sí, ¿cuál es su segunda pregunta?
Pero no es ésa la abogacía que reivindico, porque a lo largo de mi vida me he encontrado con muchos abogados y abogadas con otro espíritu, que es el de defender. Y me parece una palabra preciosa. Proteger de un peligro o ayudar a lograr un propósito. Y para defender adecuadamente no debemos juzgar, eso es tarea de otros. Pero no juzgar no debe confundirse con justificar. Defender es otra cosa y va más allá: es ser instrumento para otros que necesitan de tu preparación, de tu experiencia, de tu criterio.
Si tuviera que elegir una comparación, diría que una persona dedicada a la abogacía es como una herramienta. Parece poca cosa, pero quizá no lo es. Nosotros no podemos poner una tuerca con las manos. Necesitamos una llave inglesa. La llave inglesa está específicamente diseñada para apretar las tuercas. Exactamente como algunos abogados. Y cada uno puede elegir que herramienta quiere ser: el martillo, el taladro o la lima. El mundo de la abogacía es tan amplio como compleja es nuestra sociedad.
Lo que es indudable es que desarrolla una labor importante en nuestra sociedad. Y una muestra es que la Constitución Española ha incluido la figura del abogado en cuatro de sus normas: especialmente como garante y custodio de la libertad que a toda persona corresponde, y encarnando el derecho fundamental de defensa.
Me gusta mucho la frase que un día me dijeron al comenzar a ejercer la abogacía: tu deber es luchar por el derecho; pero el día en que encuentres en conflicto el derecho con la justicia, lucha por la justicia.
Fundación por la Justicia no es una entidad de abogados, ni de juristas. Va mucho más allá: es una agrupación de ciudadanos de todos los ámbitos sociales que pretende, a través de sus proyectos, crear una sociedad más equitativa, más consciente y más justa.
Se está investigando a una doctora de atención básica que trabajó durante 4 años en Valencia por supuestamente haber falsificado su título profesional
https://www.msn.com/es-es/noticias/espana/se-est%C3%A1-investigando-a-una-doctora-de-atenci%C3%B3n-b%C3%A1sica-que-trabaj%C3%B3-durante-4-a%C3%B1os-en-valencia-por-supuestamente-haber-falsificado-su-t%C3%ADtulo-profesional/ar-AA1qULCv?apiversion=v2&noservercache=1&domshim=1&renderwebcomponents=1&wcseo=1&batchservertelemetry=1&noservertelemetry=1: Noticia sobre denuncia instrusismo
Reunión esta mañana en la que la Vicepresidenta nos convocaba al tercer sector para planificar la estrategia de ayuda y apoyo a las víctimas de la Dana. Ha sido una reunión muy trascendente en la que las principales pautas han sido: evitar desplazamientos particulares innecesarios; unificar la ayuda a través de entidades y plataformas que haremos un inventario de recursos disponibles; que los principales ayuntamientos afectados hagan un listado de necesidades y de ahí se establezcan las prioridades (ahora son llevar agua u alimentos a los afectados, dejar actuar a emergencias y prestar ayuda a las personas vulnerables que no puedan auto gestionarse). Todo con el objetivo de no incrementar el caos que ya desgraciadamente existe. La prioridad es la gente.
Paiporta, zona 0.
Impresiona la devastación generalizada, solo paliada en parte por la brutal implicación ciudadana.
Creo que en el Congreso Internacional sobre Adicciones, que se celebró en la Ciudad de las Ciencias esta semana, se tendió un puente entre los profesionales especializados en adicciones y los juristas. Es fundamental esa comunicación para que entiendan las consecuencias legales de su labor.


Gracias de nuevo al @icomvalencia por su confianza en mí para interponer denuncia contra una persona no médica que ha ejercido en centros sanitarios públicos de la comunidad valenciana. Ejercer sin cualificación ni titulación supone un claro riesgo para la salud de la ciudadanía.